NOTA VERDE (poesía)
Desde la locura de esta abominable especie
Maltrecho de dolor
Atestiguo:
Que los proyectiles que perpetraron la humanidad de la Lucrecia
No pudieron con ella
Que no fue la pistola que disparó las balas
Ni el dedo que apretó el gatillo
Ni el tipo que la miró con ojos fieros
Ni la velocidad de la muerte que perforó sus tibias carnes
Ni la oscuridad de la calle
Ni la derruida banqueta
Ni los celos
Ni su condición de amante infiel.
Fue la cámara del reportero gráfico
Que disparó certera contra su cadáver insepulto
Ebrio en la banqueta
