LA PIEDRA

cero descripción

Nombre: Sergio Fong (editor cartonero)
Ubicación: Guanatos, Nayarit, Mexico

compra y venta de libros de artes y literatura, radio por internet, editoriales cartoneras,ediciones de autor, talleres cartoneros y cursos de cuento

sábado, noviembre 04, 2006

SECRECIÓN EXASPERANTE

VERBOIGRACIA
(1) Aaahhhgggjjj…augh,augh

(2) Buenos días, señores pasajeros. Ando pidiendo limosna en los camiones para poder surtir esta receta –saca un pedazo de papel amarillento y casi desecho–.

(3) Y yo ando que me lleva gestas con esta piche cruda triple.

(2) Acabo de salir del hospital, tuve un accidente en el cual perdí el ojo izquierdo –Se levantó un parche mugroso y dejó ver la cuenca vacía– y casi pierdo la vida.

(3) Uta madre, cómo no perdiste el habla.

(1) Irrigo sangre por un costado.

(2) Un camión de esos que trasportan caña me arrolló…

(3) A mí me arrolló tu madre en el bulevar anoche.

(1) Tengo el malva en las pupilas

(2) Sufrí un grave daño en el cerebro y me dan ataques epilépticos.

(3) Nomás falta que tires tu show aquí y te pongas a bailar breakdance.

(1) Sudo en frío, se me acelera la coraza, tiemblo…

(2) No puedo trabajar, por eso pido dinero, con permiso de la Virgecita, y no andar de ratero.

(3) Hasta verso te salió, mejor ponte a vender cachitos de lotería güevón.

(1) Estoy jodido.

(2) No soy de esta ciudad, voy de paso. Vengo de los Estados Unidos y voy a Lagos de Moreno, Jalisco, allá tengo mi familia.

(3) Que te mantenga el puto gobierno.

(1) Ahh, Ahh… Me arde la panza, las entrañas apestan a rata vieja, a chivo regañado, a pueblo, a raza desgraciada.

(3) Por qué no se calla este cabrón, por qué no se baja, por qué no se bajan todos y me dejan solo.

(2) La sequía me hizo largarme de mi pueblo hasta ese país tan grande, donde vive tanto mexicano pobre y humillado por los pinches gringos y a veces hasta por nuestros mismos paisanos.

(3) Chale, con este cabrón trae choro pa’rato.

(1) Desahogo los intestinos, viento en popa, me pedorreo.

(2) Eso fue lo más triste que padecí, la discriminación de un traidor, que con un látigo golpea a la raza para hacernos trabajar como bestias y siempre nos amenazaba con denunciarnos a la migra…

(3) A la mierda con tanto verbo, eso les pasa por pendejos, creyendo que van a barrer dólares.

(1) Arranca el motor visceral, me retuerzo.

(2) Me tenía como rata asustada, pero un día que andaba borracho no me aguante, me rebelé y en la pelea perdí cuatro dedos de mi mano derecha al tratar de detener un machetazo que me iba a partir la cabeza.

(3) Nos hubieran hecho un favor.

(1) Cierro los ojos para no escucharlo, me incorporó. Como conciencia podrida, viajo en adrenalina...

(2) Los compas me ayudaron a huir, juntaron unos centavos y con los ahorros que tenía me largué para Ciudad Juárez.

(3) Cómo no te quedaste allá hijo de la chingada. Pinche cerebro me va a estallar.

(1) Abro la ventanilla y sacó la chompeta por un agujero de la pecera.

(2) Ahí agarré un camión que iba a Guadalajara, pero lo que es la mala suerte: una muchacha, con la que compartía el viaje, me dijo que ella era de Ciudad Guzmán y que se había venido a trabajar a la frontera para juntar un dinero y terminar su carrera, pero qué tenía mucho miedo por los crímenes que están sucediendo en Ciudad Juárez. ¿Cómo no le iba a creer si tenía su carita de ángel?

(3) Te salió el tiro por el culo cabrón, te has de haber querido pasar de la raya.

(1) Ruge el ser despreciable. Vuelve la pinche nausea.

(3) Ya cállenlo…

(2) En una parada del camión se bajo a comprar dulces, galletas y refrescos, con mucha amabilidad me invitó un jugo de naranja. Alguna droga le puso la desgraciada que me quede dormido.

(3) Te hubieras quedado jetón para siempre, hijo de la chingada.

(1) No aguantó más, ajhhh…

(1) Me volteo para adentro.

(2) Cuando desperté ya habíamos pasado la central de Mazatlán y ella se había bajado del camión.

(3) Querías jamón puto y bailó Berta.

(1) Se desboca el vómito, aviento los bofes.

(2) Víctima de la desgracia, como si estuviera maldecido, la mala racha no terminó ahí…

(3) Cómo chingas, ya me tienes hasta la madre...

(1) Arrojo hasta la hiel.

(1) … si no se baja este culero me bajo yo.

(2) …y como si estuviera trazado en mi destino al salir de la central y tratar de cruzar la calle me desmaye, cuando salí del shock me dijeron que me había atropellado un camión. –Entonces sacó una hoja de periódico, manchado con sangre, tenía un tortón de seis toneladas sobre su cabeza.–

(1) Babeo y resoplo como puerco

(3) ¡puta! Y este baboso, como el dinosaurio…

(2) Ayúdenme –ahora llora el puto– la Virgen los ha de socorrer. Diosito santo que es tan generoso se los devolverá en salud y felicidad…

(1) Me empiezo a sentir mejor…

(3) El vato se me queda de clavo, yo también

(1) …no le voy a dar ni madre y lo sabe...
–Extiende su mano sin dedos–

(1) … lo mando a la gaver, a la quinta chingada, seguramente él a mí también.

(3) Por fin se baja.

(3) La tripulación vuelve a sonreír y se pone la máscara de lunes por la mañana.

(3) Wacho al ser verborréico, a través de la ventanilla, arranca el camión. El vato levanta su mano jodida, con su único dedo extendido, en señal de “¡pícate el culo!” o “¡chinga tu madre!”