LA PIEDRA

cero descripción

Nombre: Sergio Fong (editor cartonero)
Ubicación: Guanatos, Nayarit, Mexico

compra y venta de libros de artes y literatura, radio por internet, editoriales cartoneras,ediciones de autor, talleres cartoneros y cursos de cuento

jueves, enero 27, 2005

Laraña

Laraña
ebria danza
en el hilo de mi baba

Guacho el charco de petróleo en el vaso
me empieza a carburar la sesera
el mecanismo mohoso rechina renovado
articulo un pensamiento
una imagen en videotape
en reversa y a madres

Lo qué más te dolió
me dijiste…
fueron mis palabras revoloteando
como pájaros depravados
lo que más te gustó
fue que te hiciera el amor
mientras dormías.



Bestiary Domestic

Para comenzar la nueva terapia realizaremos un perfil psychotic de la bandera nacional donde sacaremos a flote a dos que tripas homes.

Ejemplares:

Ardilla: bicipedo. De nación hoyero, ayudante de la parca; de oficio sepulturero, hace hoyos en el panteón de mezquitan.

Anfibio: Ojón como sapo, igual le da andar en el agua que tirado en la banqueta.

Anguíligan: la ciudad se perfuma de un agradable humo verde gris que exhala un sujeto a una motocicleta, sinónimo de motoloco.

Acrilán: Alacrán, pica con la cola.

Ángel:

miércoles, enero 26, 2005

Demosgracias

Este díablo verde de tanta democracia
anda que se lo lleva gestas
con su dolor amargo

Repugnante baila su calaverita
por las llecas de esta madruga

Se le inflaman los intestinos
y le crecen los edificios

Le estalla su coraza de máquina enmohecida
le falla la batería y tira mucho aceite

Yo lo guacho tríptico
tumbado/delirante/ esquizo

Habitante ulceroso de la ciudad
donde el cielo al ras del infierno
engaña los más puros sentimientos
de una morrita
que llora su maldita suerte
de ser proleta y tener que vender su economía
en esta pinche carpa de marionetas sin chompeta
donde el espejo humano
no vale ni madres

sábado, enero 22, 2005

LOS GUADOS

Para Salvador Rodríguez y sus alucinaciones guadalupanas

La desolación reposa bajo la hipotenusa de la sombra, arranada, en cuclillas, sostiene el paredón en sus espaldas. Sus ojos inyectados de rabia seca recorren el mural hiperbólico del varrio, con su tufo amarillo gime lastimosa: “carnal lo acaban de fileriar”. La lleca es un cromo en sepia, un blues acre que se desangra en el empedrado, resolla como perro los ayes de la desgracia. Quebraron al Negro. Doña Esperanza lo recogió de la banqueta, lo envolvió en su rebozo y anegada en lágrimas, se lo encomendó a la reina del cielo. Con el negro ya se completa un rosario de muertos. De nada valió pintar en la barda de la esquina la imagen de la Guadalupana “in memory del chueco” cuando lo acribillaron. El vato fue el primer mártir del cholismo guadalupano. El angelito que está debajo de la luna negra de la Lupita es él con su tandito y su tocadiscos. Las ñoras del varrio trajeron un cura para bendecir la placa y desafanar del terreno a la tumbadora; el mural lo convirtieron en un altar, le ofrendaron rosas rojas y le encendieron veladoras para pedirle por tocha la tropa loca. Las jefitas son como la virgencita o al resve están tocadas por Dios. Me acuerdo cuando a la jefa del Chueco le sucedió algo muy loco: un día estaba fregando su comal cuando de repente una luz la irradió y su ser incandescente se elevó como veinte centímetros arrojando destellos pirotécnicos. El Chuecuras la sacó de su estupefacción, le gritó bien machín: “¿Qué onda amá te comiste mis hongos?”. Su drema descendió del alucín muy serena, y con un chingo de dulzura le mostró el halo de la Virgen marcado en la lámina por la flama del fogón. El Chueco se deschavetó gacho, con el dope de que esa señal era un milagro, se rayó la imagen en el pecho, luego se plaqueó otro carnal, después yo y al chico rato everypeople, todo el bandoleón traíamos a la Virgen de Guadalupe bordada en la piel estilo Juan Diego. Ya prendidos en la saiquez enmendamos la viada del insurrecto y excomulgado cura Hidalgo y forjamos en papel estraza el Partido Guadalupano Mexicano: cien por ciento anarquista, antigobierno y contra los esbirros de la iglesia y sus comerciantes secuaces. Promulgamos la libertad de aparición y exigimos como pueblo mexicano los derechos de autoría, pero nadie nos peló, todavía andamos dos tres iluminados haciendo panchos. Ahora la Colonia se llama la Neo-guadalupana y a la banda nos dicen los Guados, pero de nada sirve, siguen cayendo monos en la trinchera. Por cualquier ajere vale madre. Dicen que al Negro lo van a velar de cuerpo presente en el altar callejero a petición de la doñas del varrio, a ver si ahora sí con sus bendiciones mandan a la bailadora lejos del terruño. Al mural le van a agregar otro angelito, como lo hace la raza cada que cae un vato loco en servicio activo. Un homi ya empezó a remarcar, bajo la resolana de la desdicha, unos versos que palpitan bajo la imagen de la virgen morena y retumban como una punzada en la sesera de todo el arrabal: “Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea; pues todo un Dios se fijó en tan grandiosa belleza. Él te nombró celestial princesa, mujer sagrada. María yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón, (mírame) tenme compasión, no me dejes madre mía”.


jueves, enero 20, 2005

lo más bajo que he subido

¿Cómo es que siendo una reyna anda tan solita?

domingo, enero 16, 2005

ALCOHOL BATIDO

La noche perversa
Irradiante
con su aroma de ciudad
enerva maníacamente la sesera
embotada en alcohol
La carcacha sin luces ronronea
por el asfalto
como gato maúlla un blues
Desanda la urbe en reversa
las llecas estridentes conducen la nave sin sentido
arrecia el pisto como bólido en las venas
las bardas se aproximan oscilantes
revientan el cerebro en espuma
luces rojas y cantos de sirena
celebran el espíritu suicida

jueves, enero 06, 2005

ronronear en los buses

Los mioncas han venido a sustituir un espacio escencial como la cama, aunque no para pilfar. De repente y ante los finos aromas que desprende el personal en el hueco de un bus, y la chilla de los malditos frenos, junto con los gritos del cafre y el revolcadero de rostos sin faz, en aquel rincón del agujero se escucha un leve ronroneo de una dulce dama que amaneció cansada de la chinga diaria. ...zzzzzz ni que decir! en los buses se puede tirar un buen coyote.

Aferrado blues

Ya hace que el dolor es fiesta, y emerge entre las burbujas de la borrachera como quien canta bonito, puras canciones de raspa y sangra. " Para no sufrir en esta laira basta sumergirse en las cantinas, pa'que tripiamos (buche, tripa y corazón) con la pinche soledad, y nos inflamos un mundo de hipocrecia, al fin y al cabo ya todos estamos muertos y lo que queda de la rayita pa'ca no es más que pura ganancia". Todo eso dijo y se echo un derecho hasta el culo.
Puta! yo la vi sacudirse y erizarse como gata, girar en su propio eje y caer como un costal de basura. Nadie la recogio, nadie pregunto por ella.

lunes, enero 03, 2005

UNA DE ANTIHÉROES

El Pata pata gozaba a madres las luchas, había una identidad con los héroes del pancracio, a los malos los odiaba de neta, y fundamentaba su postura en que los rudos eran sucios y quebrantaban las reglas, siempre estaban en contubernio con los referis o hacían cualquier trampa para ganar. Aunque la neta su rencor inició cuando el Centella le propinó un chingadazo por haberlo sacado a balcón. Una tarde en la Arena Jalisco se disputaron máscara contra cabellera dos luchadores de ínfimo cartel, era una de las preliminares; lo hacían con el fin de jalar público, y ni aún así elevaban el raiting, pero el Patiloco se emocionaba de lo lindo, ganó el rudo y el técnico perdió la cabellera, el Pata se había clavabo en una cicatriz que tenía el rudo en el brazo izquierdo ( algo así como un tatuaje mal borrado). Y en la siguiente lucha que era por el campeonato de la Comisión de Luchas, el mismo gladiador salió a pelear pero sin máscara y el Pata empezó a gritar que ese guey era el Centella, y si, la neta si era, y los que estaban alrededor empezaron hacer el pancho de que simón que El Zeus era el pinche Centella de la lucha anterior. Entonces el Centella se le queda de clavo al Patín y se acerca bien encabronado a reclamarle, y el Pata todavía le dice como en son de burla: -salúdame Centella. Y Zeus o sea el Centella le puso un putazo bien dado y lo dejo viendo estrellitas y con el ojo cheche. Y de ahí fue que le agarro un odio machín a los rudos. Ese domingo ni pío dijo, volvimos a nuestras respectivas casas todos dolidos y callados. En dos tres días no se dejo ver, pero ya enfriado el chingadazo nos propuso que ya no fuéramos a la Jalisco y entonces empezamos a ir a la Coliseo.
El Mil Máscaras, El Matemático, El Doctor Wanger, El Tinieblas, y otro chingo de luchadores. con máscaras e indumentaria más chilas, como de mas categoría. Toda la raza alucinada gritaba apoyando a sus ídolos, parecía una olla de locos y al terminar los combates, ya al final, íbamos y tocábamos la lona del cuadrilátero, el pinche Pata hasta se subía y afrentaba a los rucos que cuidaban, le valía madres que le pusieran un toallazo o sus respectivos cocos, brincaba como loco y hasta se trepaba a la tercera y hacia el iris de que se iba a aventar un tope suicida. Ya después salíamos y caminábamos y no nos paraba el hocico requemándonos las llaves y torniquetes que le había hecho el Oso Negro a la Araña o el Señor X a Juan Cuerdas, y sí de repente un candado de carrilla o un cuatro al brazo al que se descuidaba mientras llegábamos al barrio entre risa y risa, y luego a platicarle a los que no fueron que ¡puta!, las luchas habían estado chingonsisimas y que el Rayo de Jalisco, y el Solitario y de un cabrón que no me acuerdo ahorita pero parecía que era de chicle, Ray no se que pedo, Ray de hule o de goma. Pero siempre hay una mosca en la mierda y no faltaba quien la hiciera de tos y dijera que ni madre, que pinches luchas era puro avión, puro tiatro, y del absurdo, que traían sus bombitas de sangre y que nunca se pegaban, que uno de pendejo iba a pagar por ver esas mamadas, y el Pata que era el más aferrado: “que sí cabrón, que se dan de neta” y el otro que no cabrón: “que son unos pinches payasos que nomás le hacen al loco”. Hasta que colmo la paciencia del patisambo -que no era mucha- , y como va, que se le deja ir y los demás echando porras y los compitas bien trenzado, y luego el Pata le aplica dos tres llaves, porque él si sabía, porque había ido con el Diablo Velasco (maestro en su honor) y lo había entrenado. Nomás como tres días porque cuando se enteró su jefa, enchinga fue por él y se la cantó bonita, -pinche chueco, con esa patita nunca vas a poder luchar, mejor vaya a ayudarle a su padre con la chaira, no ve que el ya esta viejo y no alcanza a sacar la tarea. Total que el pinche chueco de repente ya estaba arriba del toldo de un bochito y como va, le aplica unas patadas voladoras al Esteban y pasupinche madre por allá cayeron los dos compas pero el pata si se levanto y el Esteban quedó desmayado, nel pos no podíamos alivianarlo y el Pata se asustó y nomás le bailaba la chiquita pa’llegar a su cantón. No se supo quien le fue a avisar a la jefa del Esteban y la ñora llegó pensando que estaba muerto y nos miraba como preguntando ¿quien fue? ¿y ustedes cabrones porque no le ayudaron? y llegaron más doñas y el pedo se hizo grande, le echabaron alcohol y le frotaron el corazón hasta que el Esteban se aliviano. Lo gacho fue pa´todos, porque ni al Pata ni a nadie más nos volvieron a dejar ir a las pinches luchas, de modo que nos las teníamos que aventar por el canal 4 todos los martes y ahí sí, ahí si se veía que era puro pínche circo.